Los espacios cerrados donde el servicio consiste en la preparación y venta de comida, son a menudo, espacios que emanan fuertes olores y además están expuestos a diversos tipos de contaminación y plagas.
En los restaurantes la calidad del aire se puede vulnerar bastante y afectar clientes y el personal y, además, afectar la calidad de las comidas y por ende el servicio que ofrece el lugar.
